
Título original: Silence
Director: Martin Scorsese
Guión: Jay Cocks, Martin Scorsese
Fotografía: Rodrigo Prieto
Música: Kim Allen Kluge, Kathryn Kluge
Reparto: Andrew Garfield, Adam Driver, Liam Neeson, Issei Ogata, Tadanobu Asano, Shin'ya Tsukamoto
Distribuidora: Paramount Pictures
Nacionalidad: Estados Unidos
Duración: 161 minutos
La nueva propuesta de Martin Scorsese es una de las más personales de su filmografía. La búsqueda de la fe, de su propio interior, de la cuestión sobre la religión, de su espiritualidad. Todo esto es lo que el espectador disfruta a lo largo de las tres horas que duran el film. Tediosa, repetitiva, pero maravillosamente fotografiada. Esta vez, Scorsese se ha tirado a la piscina de cabeza y ha caído de plancha. "Silencio" (Silence, Martin Scorsese, 2016) es la película con la que cierra su trilogía sobre la fe cristiana y el interior humano. Y más que la fe, habla sobre la fe de él mismo. A la religión, al cine. Es un trabajo arduo y llamativo que al público en general le parecerá cansada, fría, lenta, e incluso, a veces, angustiosa. No es su "El lobo de Wall Street" (The Wolf of Wall Street, Martin Scorsese, 2013) ni su "Casino" (Idem, Martin Scorsese, 1995) ni su "Toro salvaje" (Raging bull, Martin Scorsese, 1980), es todo lo contrario. Nada de montaje furtivo y acelerado, nada de diálogos entre cruzados. Un film silencioso, pero muy silencioso... Narra la historia de dos jesuitas portugueses que viajan a Japón en busca de su mentor que tras ser perseguido y torturado se dice que ha renunciado a su fe y ha apostatado de la religión cristiana...
El guión tiene muchísimos clichés religiosos. Cocks y Scorsese se han alimentado del cine de DeMille y del libro de Endo. La voz en off cansa y hace que la interacción de los personajes sea más lenta. No existe acciones a lo largo del film. Y aunque se piense que llegue a ser dialéctica y se cuestione la fe y la religión, el público puede sentirse estafado y prefiera disfrutar de este film en Pascuas o alimentarse de Mel Gibson y su "La pasión de Cristo" (Passion of the Christ, Mel Gibson, 2004). No es apta para todo el público e incluso los más allegados a Scorsese puedan sentirse repudiados. El guión se convierte en puro cine evangélico y autorreflexivo.
"Silencio" es un viaje terrenal, es un cine metafísico, es un drama histórico religioso que dejará a la gente con la boca abierta. Es una epopeya épica sobre la espiritualidad del ser humano y es una oda a la muerte de la religión. Es una lucha de poder entre fe y alma. Y Scorsese eso lo ha sabido. David Lean o Carl Thor Dreyer estarán encantados con él, los cineastas de la actualidad lo verán como su Epifanía. No es un cine que el público empatice, pero si que es un cine del que hay que revisar una vez en tu vida..., por saber de que va y por que es Scorsese, nada más...
NOTA CINE-OCULTO: 6,5/10
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